¿Quieres tener una web que venda?

Estoy casi seguro que tu respuesta será un sí rotundo. 

Pero también estoy casi seguro de que no harás nada para que tu web llame la atención. Dejarás tu página web ahí muerta de la risa, sin hacerle caso. Total, si es lo que hacen todos.

Y, como tu web está abandonada, apenas tienes visitas y vendes menos que un heladero en el polo.

¿Piensas llegar a algo haciendo lo mismo que los demás?

Si realmente es así, permíteme decirte que te equivocas.

Nadie triunfa copiando. Nunca.

Piensa por un momento en tus grupos favoritos. Da igual el estilo de música que te guste, cualquiera es válido.

Incluso el reguetón, sí. Aunque llamarlo estilo de música es ser muy generoso.

Bien.

Ahora dime, de todos esos grupos que te gustan… ¿alguno se dedica solo a tocar versiones de otros? 

No, ¿verdad? 

Pues ahí lo tienes.

Los grupos que se recuerdan, los que emocionan, los que perduran en el tiempo, componen sus propias canciones.

Y eso es lo que consigues con el copywriting, componer una  canción diferente a la que cantan tus competidores.

Esto del copywriting, ¿no será una moda?

Quizá es lo que estás pensando. 

Que el copywriting mola ahora, pero en unos meses nadie se acordará del tema.

Si es así, me gustaría contarte una pequeña historia que conocí hace poco tiempo.

P. T. Barnum fue el creador de uno de los más famosos circos del siglo XIX, el Barnum & Bailey Circus. Además está considerado como un genio de la publicidad, a pesar de que sus métodos fueron bastante polémicos en su día.
El caso es que en 1850 se le ocurrió llevar de gira por América a una desconocida cantante sueca.
Como nadie en los Estados Unidos la conocía, el bueno de Barnum puso en marcha su creatividad redactora.
Publicó anuncios en prensa y carteles anunciando a la cantante y, solo con eso, consiguió que fueran a recibirla al puerto de Nueva York más de 30 000 personas.
Sin haberla escuchado cantar ni una sola nota.
En el siglo XIX.
30 000 almas recibiendo a una cantante de la que no sabían más que lo que habían leído.
No había radio, ni televisión, ni redes sociales, ni internet.
Solo prensa escrita y cartelería.
Copywriting de hace casi dos siglos. 

Qué puede hacer el copywriting por tu negocio

Partamos de una base: vender es complicado.

Mucho.

Pero aún lo pones más difícil si lo único que haces con tu web es seguir la estela de los demás.

Si tienes a toda tu competencia haciendo ruido, ¿por qué crees que añadiendo más ruido alguien se fijará en ti?

Los humanos, por regla general, huímos del ruido, sobre todo del más estridente. 

Igual si en lugar de ruido haces música, tus clientes pensarán: «Anda, esto suena diferente».

Y lo diferente atrae.

Imagínate que sales a tomar algo. 

Vas pasando por una calle llena de bares, y de todos ellos sale música.

Dejas atrás los del «chunta-chunta» y, de repente, pasas por la puerta de uno en el que ponen música que te gusta.

¿Entrarías?

Estoy seguro de que lo harías.

Así que es el momento de darle un buen meneo a los textos de tu web para crear música que guste a tus clientes.

Ese es mi trabajo.

Tener unos buenos textos persuasivos en tu página web es imprescindible. 

Acompañarlos con un diseño adecuado también lo es.

Copywriting y diseño web forman una combinación ganadora.

No sirve de nada juntar unos textos fantásticos con un diseño pobre. Ni un diseño espectacular con palabras que no dicen nada.

No te voy a aburrir con características ni palabras técnicas. Solo te diré que mi diseño se acopla al «copy» como un guante a una mano.

Es la ventaja de conocer ambas facetas.

Utilizo el diseño web para reforzar y resaltar los textos y la marca.

Ambas cosas, juntas, marcarán la diferencia entre una web más o una memorable.

¿Cómo trabajo?

Podría contarte una película y decirte que me siento en un sofá, con una copa en la mano y una libreta a mi lado, esperando a que me llegue la inspiración.

Pero mentiría como un bellaco.

Mi proceso de escritura tiene mucho trabajo de investigación, aderezado con un puñado de experiencia y una pizca de creatividad. 

Para ello, necesito de tu plena colaboración. Nos reuniremos, te enviaré un formulario que deberás completar y te haré mil y una preguntas sobre ti y tu negocio. 

Con toda la información en mis manos, sigo la secuencia que debe tener toda página web que desee ser memorable: estrategia, copywriting, diseño. En ese orden.

Llegó la hora de decidir repertorio.

Tu negocio online necesita salir al escenario, darlo todo y triunfar por todo lo alto.

Tienes que elegir si tus canciones serán composiciones originales o versiones de otros.

Ya conoces mi opinión, lo original emociona.

Vende.

¿Qué tal si componemos una buena canción?

Tengo la guitarra afinada y enchufada al amplificador. Te espero para componer una web memorable.

Déjame aquí tus datos y me pondré en contacto contigo lo antes posible para meternos en faena.